jueves, 15 de noviembre de 2007

La Organización Política Territorial. Uno de los males del Medio Rural

En 1975 comenzó en España la denominada Transición. Este periodo histórico tan importante para nuestro país trajo consigo el nacimiento de la Constitución Española, en 1978, y el triunfo de la Democracia.

En estos años, además, surgió una nueva idea de organización para España. Una buena idea, aunque complicada de llevar a cabo satisfactoriamente. La cuestión en sí era descentralizar el poder. Pasar de un total y absoluto control del Estado a un nuevo país donde cada comunidad autónoma, cada provincia e incluso cada ente local tuviera una capacidad real de organizar su territorio, y solucionar sus problemas.

El plan para conseguir esta ambiciosa idea estaba constituido por dos fases. En una primera etapa el Estado cedería gran parte de sus competencias a las Comunidades Autónomas, para que éstas, un tiempo después, hicieran lo propio cediendo parte de sus competencias a Ayuntamientos y demás entes locales.

La primera fase se cumplió rápidamente y, aún con los problemas típicos que trae consigo una actuación de esta envergadura, fue un éxito. Se había pasado en unos pocos años de un control total del Estado, a un sistema de compartido de responsabilidades y competencias.

Pero entonces algo comenzó a fallar. Se comenzó a olvidar esa primera idea de estructuración del país. Las Comunidades Autónomas en vez de ceder parte de sus competencias y recursos a los ayuntamientos se rebelaron y, cual jóvenes empresarios sedientos de poder, se centraron en conseguir más y más autoridad y jurisdicción y se olvidaron de resolver los problemas de sus zonas rurales, cada vez más despobladas y envejecidas.

Y así llegamos a la actualidad. Despoblación, corrupción urbanística, desigualdad territorial, son términos que describen la situación actual. Pueblos agonizantes intentan sobrevivir en una nación que parece que se ha olvidado de ellos. No es de extrañar que cada vez se produzcan más casos de urbanización brutal, ya que parece ser la única forma que tienen los ayuntamientos de poder llenar las arcas municipales.

2 comentarios:

Ricardo Lopez dijo...

Lo pueblos son subvencionado por las Juntas de Comunidadess o por las Diputaciones provinciales en virtud del color del alcalde correspondiente. Subvenciones muy generosas si eres de mi partido. carencia de ellas si no lo eres.
Es precio desterrar este sistema de financiación y habiltar uno que permita alo pueblos planificar su futuro independientemente de lo devaneos del partido politico gobernante.

Roberto Ruiz dijo...

Totalmente de acuerdo.

Pero también es muy importante que haya una coherencia entre lo que hace una provincia y lo que hacen cada uno de los pueblos de la misma. es im portante que todos rememos hacia el mismo lado.